Tirar la toalla, no siempre es el camino. Siempre queda uno más!

Tirar la toalla, no siempre es el camino. Siempre queda uno más!

Tirar la toalla, no siempre es el camino. Siempre queda uno más!

Después de 7 años de recorrer múltiples centros, cambiar de médicos incontables veces, y probar varios métodos de fertilización asistida (2 IA y 2 FIV fallidas) nuestros corazones, mentes y cuerpo se encontraban agotados de andar, con todo desgastado, y a punto de tirar la toalla. Fue entonces que a través de una ex compañera de primaria, y coincidentemente otra compañera de trabajo, amigas del corazón, recibimos la invitación para participar de la 1era charla sobre Naprotecnología que la Dra. Angélica Sarmiento iba a dictar en Asunción-Paraguay.

En ese entonces, ella estaba recién llegada de su especialización en el Instituto Papa Pablo VI, en Omaha – Nebraska, EEUU. Decidimos ir Paul mi esposo, y yo con el pensamiento de «no perdemos nada con escuchar y probar, una vez más». Salimos de esa charla totalmente sorprendidos en este nuevo Modelo, con ganas de querer iniciar el camino, y con la esperanza de creer que ésta vez, podría ser nuestra oportunidad.

Arrancamos con el Modelo Creighton, 3 meses después de la charla de presentación, fuimos la pareja Nº 7 y con cada encuentro de seguimiento íbamos descubriendo y aprendiendo la maravillosa naturaleza de mi cuerpo como mujer, nunca antes conocido, y cómo, cada indicador que aprendíamos del Modelo Creighton tenía un claro significado y terminaba en un diagnóstico certero y un tratamiento sencillo y corto de superar.

Gracias al acompañamiento como Instructora y Médica, la Dra. Angélica nos brindó no solo eso, sino una calidez humana y espiritual que de la misma manera, no habíamos recibido antes. Nos costó un poco aprender todos los indicadores, saber identificarlos y tomarnos la tarea de anotar. Todo, implicaba una gran responsabilidad, pero por sobre todo, poner mucha paciencia, y compartir con la pareja cada paso y cada anotación. En estos tiempos en que toda la vida es acelerada, todo lo queremos rápido y listo!, nos sirvió para bajar muchos cambios e ir lentos pero seguros.

Todo lo que aprendimos, nos abrió la mente a un mundo nuevo, a saber escuchar y percibir las señales que el propio cuerpo va dictando, a entender y saber cómo actuar. 7 meses (para mí sobre todo, «el mágico número 7») después  de iniciado el camino, el 1er milagro se dio, y casi un mes después, en Octubre, a punto de hacer con Paul un breve viaje a Salta – Argentina, la vida nos sorprende con la noticia de un «positivo» en el test de embarazo.

Antes del viaje, me hice el test con la idea de «ir a pedir a la Virgen del Cerro en Salta, por el milagro tan esperado, o de ser positivo, ir a dar gracias y pedir por este camino que nos esperaba». Nos tocó lo segundo. Con un embarazo más que acompañado por la Dra. Angélica, con muchas pruebas por el camino, que solo nos hizo aún más fuertes y entregando todo en manos de Dios, la vida nos volvió a sorprender una vez más, y sin planearlo, con un parto normal y el milagro de la vida de nuestro José Miguel.

Hoy, más que felices, podemos contar nuestra historia, compartir nuestra experiencia y tratar de multiplicar e incentivar a las parejas a conocer y animarse a probar este camino, resaltando el ingrediente principal, mucha! pero mucha paciencia!. Hoy, con nuestro 1er milagrito en brazos, disfrutando de su vida, y de la nuestra como padres, y con la idea de retomar el modelo Creighton para buscar un@ hermanit@ para José Miguel…. Dios y la vida nos sigue regalando más y más bendiciones! El día de nuestro 10mo aniversario de bodas, días antes del bautismo de José Miguel, recibimos la confirmación. Hermanit@ ya está en camino!!! (Mayo 2018).