Una opinión diferente

Siempre comparto mi experiencia con otras mujeres o parejas, ya que yo nunca escuchaba sobre casos similares al mío y eso me frustraba bastante. Creo que debemos compartir nuestros testimonios para que aquellas parejas que desean tener un hijo y no lo están logrando se animen a probar el Modelo Creighton y la NaProTecnology.

Mi marido y yo nos enteramos de este sistema de cuidado de la fertilidad a través de amigos y familiares que conocían personas que tuvieron éxito con NaPro.  Yo tenía el antecedente de que lograba el embarazo, pero perdía al bebé antes de cumplir el primer trimestre. Por 10 años estuve cambiando de médicos y había realizado todos los estudios de fertilidad sin lograr un diagnóstico. Todos coincidían que debíamos seguir un tratamiento in vitro, pero no nos convencían de hacerlo porque no nos daban una explicación del porqué de las pérdidas. Después de cuatro abortos espontáneos decidimos ir a consultar con la Dra. Angelica Sarmiento y escuchar su opinión. No queríamos volver a sufrir una pérdida sin agotar antes todas las posibilidades de lograr un diagnóstico.

Ella fue la única que nos dio una opinión diferente. Así, en abril del 2018 empezamos a aprender el Modelo Creighton. Desde un comienzo estuve esperanzada con el método ya que era un tratamiento manejado desde otra perspectiva, estudiando el funcionamiento del cuerpo. Siempre me sentí contenida y acompañada por la practitioner y la doctora, ya que durante el proceso tendemos a impacientarnos y a decaer.

A los pocos meses pudimos obtener un diagnóstico ¡al fin! Eso nos dio mucha esperanza de que sería posible lograr llegar a término del embarazo. El diagnóstico fue una deficiencia de progesterona, la cual fue tratada ajustando dosis y monitoreando los niveles por medio de la curva hormonal hasta que finalmente en enero del 2019 la Dra. Sarmiento nos dio el visto bueno para empezar a buscar el embarazo. Con mucha fe y gracias a Dios en julio quede embarazada (al año y tres meses de haber consultado por primera vez). Cuando confirmé que estaba embarazada sentí una alegría tan inmensa, que es difícil de describir. Sentí que finalmente todo esfuerzo, sacrificio y todas las oraciones estaban dando frutos. Hoy nuestro tan anhelado Emmanuel está con nosotros sano y fuerte. Llegó a nuestras vidas en la semana 37 por parto normal, y hoy 5/9/20 cumple seis meses.

El proceso de este embarazo fue una prueba de Fe muy grande. Habían momentos muy esperanzadores, otros no tanto. Aprendí sobre el funcionamiento de mi cuerpo, a detectar yo misma situaciones anormales en mi ciclo (con los hábitos que adopté mediante el método). Al comienzo me costó, pero decidí que valía la pena el esfuerzo por los resultados que podía tener. Lo que viví me enseñó que debemos volver a lo natural. La naturaleza es sabia. Debemos aprender a reconocer señales que nos da el cuerpo y así poder entender lo que nos pasa. No basarnos solamente en estudios que te dicen “que está todo normal” pero son muy relativos, ya que cada cuerpo es diferente.

Lo que siento al haberme convertido en mamá de un bebé tan esperado y amado (desde antes de la concepción) hace que valga la pena todo sacrificio. Y cuando por fin llego el momento de dar a luz (el más esperado en mi vida, así como un parto normal) en el instante que tuve a mi bebé en brazos todas las penas, todo el sufrimiento por cada pérdida, todo el desgaste de tantos años, fueron realmente borrados.

Agradecemos en primer lugar a Dios por este bebé que tanto esperamos, y por el regalo de ser padres. Fue un camino largo y difícil, pero imagino que sería aún más difícil sin tener Fe. Agradecemos también a la Dra. Angélica Sarmiento y a la Lic. Diana Recalde, por el apoyo y el acompañamiento en todo el proceso. ¡Agradecemos el haber encontrado un diagnóstico y luego un tratamiento, hasta que llegó el día tan esperado en que llegó Emmanuel!

La experiencia de parto normal con la Dra. Sarmiento y su equipo fue increíble, la experiencia más hermosa que una mujer puede vivir.

“Pedid, y se os dará”. Mateo 7,7.